lunes, 21 de abril de 2008

Círculos


¿Les ha pasado a veces que ciertas cosas les traen recuerdos que pesan o aún duelen? A mi como que siempre abril me provoca eso. Será la transición de las estaciones, o simplemente que hay fechas de este mes que me traen a personas importantes de mi vida al presente a través de la memoria.

Yo siempre he creído que si pasan las cosas es por algo. Será voluntad divina, será el destino, será consecuencias de nuestros actos, o qué se yo, pero siempre he creído que las cosas pasan por algo. Es verdad que si me preguntan si soy feliz ahora a pesar de todo lo que he pasado, diría que sí, pero no se si necesariamente querría volver a vivir las mismas cosas. Especialmente pienso en aquellas personas que hoy ya no están conmigo, no porque murieran, sino porque simplemente tomaron o se vieron forzadas a tomar otros caminos. La verdad es que me gustaría mucho saber de ellas. Pero también pienso que tal vez mi presencia sea una especie de fantasma en sus vidas, que así como yo he tenido la oportunidad de elegir qué vida vivir a pesar de los obstáculos que he tenido en el camino, ellas también tienen la libertad de elegir cómo viven su obstaculizada vida o de aceptar y asumir las vidas que les tocó (o eligieron) vivir.

Quizás, lo que puedo sacar de lección, ahora que lo pienso, es que no hay nada más importante que vivir el día a día, el presente, el ahora, como si fuera el último día que tenemos. Que hay que ser capaces de decir las cosas que sentimos como las sentimos, que tenemos que ser capaces de dar y entregar todo sin reparos, de sonreír aunque parezca exagerado. Total, una sonrisa no mata a nadie, ¿cierto?

En este punto, es sumamente curiosa la vida (o al menos curiosa la forma como se comporta conmigo). Recordando a ciertas personas, de alguna u otra manera me he reencontrado con otras. Me he dado cuenta que he madurado ciertos karmas o dolores, y que ya soy capaz de no culpar o responsabilizar a alguien, y entender que las cosas tenían que pasar por algo, aunque sean cuestiones que eran absolutamente evitables (no necesariamente por mi). A la vez, tal vez como premio o recompensa, he recuperado a otras personas que creía no volvería a ver nunca más, y que son un aporte afectivo sumamente efectivo.

Una vez más con esto se confirma mi teoría preferida de los círculos, de cómo es necesario cerrar círculos o etapas para comenzar otras. A mi me ha pasado, creo que de puro tonto no más, que es más el tiempo que me paso cerrando círculos que disfrutándolos cuando están abiertos. Lo importante, o la idea de esto, es que sin darme cuenta he ido cerrando círculos que había dejado por ahí tirados en algún rincón del corazón y la memoria, y que ahora que estoy buscando otras cosas me doy cuenta con el tiempo se han cerrado, han cerrado las heridas, han corrido las aguas, y me agrada que sea así.

La última vez que me di a la misión de cerrar círculos, posteriormente empezaron a pasar muchas cosas buenas. Como dije antes, inconcientemente he ido cerrando algunos de esos círculos, otros concientemente estoy decidido a cerrarlos, provocando un corte, dejando de lado a personas, situaciones, sensaciones o cuestiones que hace tiempo me traían frustrado o cansado y que no me aportaban. Quizás, por el hecho de alejar esas frustraciones, uno atrae cosas, momentos, personas y situaciones buenas y así se explique. Lo único que tengo claro, que parece que otro círculo grande e inconcluso he cerrado, claro que yo sin darme cuenta.

Así que acá, dejo esto, y me pongo a buscar mis nuevas oportunidades y aprovecharlas a concho, para cuando vuelva el tiempo de cerrar nuevamente círculos.

Saludos!

No hay comentarios: